VIRGINIA MAESTRO

VIRGINIA MAESTRO

Corría el verano de 2008 y nosotros llevábamos lo que parecía una eternidad en un “sleeper-bus”, cruzando el continente americano de arriba a abajo y de izquierda a derecha. Tocamos en 43 ciudades en 54 días, siguiendo al famoso Warped Tour. Fue y sigue siendo la gira más extensa que hemos hecho jamás.

El nivel de alienación al que se puede llegar en una gira de estas características es extraordinario. Y más cuando de repente te pasas dos meses viviendo en una franja horaria, mientras el resto de tu familia y amigos siguen su vida en otra… Todo queda reducido a una secuencia en loop: montar-tocar-desmontar-viajar. El teléfono deja de sonar, porque los que no saben que estás en América, te llaman mientras duermes y los que lo saben, directamente no te llaman porque creen que estarás ocupadísimo todo el día… Por tanto, en una situación así, te quedan pocos nexos con la realidad, y te aferras a ellos como a un clavo ardiendo: un libro, una foto de familia, algún email que te va llegando de vez en cuando…

Estas son las circunstancias en las que recibí la llamada de Risto Mejide. Era casi de noche y volvíamos a estar en marcha. Yo estaba en la sala trasera del autobús, mezclando una canción en nuestro estudio portátil, cuando de repente noté que algo vibraba en mi bolsillo: era el teléfono. Ya ni me acordaba de él, y básicamente lo seguía llevando para consultar la hora.
Al ver la llamada de Risto me sorprendí enormemente, ya que suele llamar a Manso. Ellos hace más años que se conocen, y son uña y carne. En cuanto descolgué, se confirmó la sospecha: el teléfono de Alex estaba apagado. Risto estaba exultante mientras me explicaba que la chica por la que él había apostado en Operación Triunfo había ganado contra todo pronóstico, dando un duro golpe al rickymartinismo imperante hasta ese momento en aquel programa. Se había salido con la suya: convenció a España entera de que quizás no nos hacían falta más artistas sonrientes-cantarines-bailararines que van buscando el número 1 con un material absolutamente intrascendente, y que igual se le podía dar una oportunidad a aquella chica que se había presentado al casting cantando “Creep” de Radiohead.
Colgué y de repente tomé consciencia de que no me pasaría el resto de la vida atrapado en ese tour-bus. Y ese fue un pensamiento positivo que nos acompañó a todos hasta el final de la gira…

C_2_maincontent_44765_largeimageAl volver a casa, finalmente conocimos a la chica de la que tanto nos había hablado Risto. Ya estaba en marcha la negociación con Sony, el proyecto se llamaría Labuat y nosotros íbamos a ser sus productores. Ella era Virginia Maestro, una persona muy joven pero también muy centrada. Nos caímos bien, y enseguida nos ganamos su confianza. La grabación del disco de fue memorable, en muchos sentidos.

 
 
 

vickyY aquí estamos, siete años y un montón de discos más tarde, y por fin hemos conseguido volver a juntarnos con Vicky. Ella ya no está con Sony, ni nosotros hacemos giras maratonianas por EE.UU., pero todos seguimos irremediablemente enganchados a la música. Y hemos vuelto a realizar una colaboración memorable: es un gran honor anunciaros que en nuestro próximo libro-disco “Rolf & Flor en Londres“, Virginia Maestro interpretará el papel de Flor, cantando tres canciones en inglés. La semana que viene, ¡más sorpresas!

Segundo día de grabación con @virginialabuat en Pinkerland!!!

A photo posted by The Pinker Tones (@thepinkertones) on

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  1. Pingback: SILVIA PEREZ CRUZ | ROLF & FLOR FLOR & ROLF

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